Maryland lanza el primer impuesto sobre publicidad digital de EEUU e inquieta a los gigantes tecnológicos

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Facebook, Google o Amazon tienen un nuevo frente abierto del que preocuparse en su mercado doméstico. Maryland acaba de aprobar la primera tasa para ingresos obtenidos a través de campañas digitales de EEUU. La previsión es que genere hasta 250 millones de dólares al año que tendrían como destino mayoritario la financiación de escuelas públicas. Este estado ha tomado la delantera, pero otros como Indiana o Connecticut están trabajando igualmente en nuevos impuestos sobre los grandes actores tecnológicos, según informa The New York Times.

La tasa de Maryland afecta a los anuncios que se muestren en los límites del estado pero se calcula en base a la facturación global. Si la empresa en cuestión registra al menos 100 millones de dólares al año en todo el mundo pero no alcanza los 1.000, tendrá que hacer frente al pago del 2,5% de lo que ingresa por publicidad digital en el estado. Y si supera los 15.000 millones ese porcentaje se eleva al 10%. Facebook y Google terminaron 2020 con casi 86.000 y 182.500 millones de dólares en ingresos, respectivamente, lo que las situaría en el segundo grupo.

Por este y otros motivos se espera que haya oposición a esta medida en los tribunales. Además de las compañías afectadas, entre quienes consideran que es inadecuado y contraproducente están compañías de telecomunicaciones y medios. Creen que esa tasa será directamente repercutida a las empresas que compran esos anuncios, con posible sobrecoste para los clientes. Los representantes republicanos en ese estado coinciden en ese diagnóstico también y por eso han bloqueado cuanto han podido la aprobación del impuesto.

Quienes la defienden lo hacen en parte porque supone gravar una facturación que ha crecido de forma significativa con motivo de la pandemia, que a su vez ha afectado significativamente a las arcas públicas con más gastos y menos ingresos. Y entre los argumentos a favor emerge una tribuna del economista Paul Romer en The New York Times que defendía que una tasa como la aprobada supondría un incentivo para que Facebook y Google cambiaran su modelo de negocio y redujeran de esa forma las externalidades negativas asociadas a él. Esa fue la inspiración para Bill Ferguson, parlamentario democrata que en la actualidad preside el Senado del estado.

Gravaría en hasta un 10% la facturación de Google o Facebook sobre anuncios servidos en ese estado.

Al margen de lo que sucede en EEUU, en Europa ya han ido apareciendo leyes que imponen exacciones a estas grandes empresas: Francia ya tiene en marcha una que grava el 3% de algunos ingresos digitales, mientras que Austria recauda el 5% de lo que facturan mediante publicidad en ese soporte. Y en España ya opera la llamada Tasa Google desde enero de este año, que afecta a publicidad en línea, intermediación en línea y transmisión de datos con un 3%. La primera consecuencia es que Amazon elevará desde abril sus tarifas a pymes y autónomos que venden en su web.

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